La entrega de la terna de novilleros sobresale en Villaseca
De haber estado más acertados con los aceros, los toreros habrían cortado algún apéndice
Ficha
Plaza de toros de Villaseca de la Sagra (Toledo). Cuarta novillada del Alfarero de Oro. Media entrada. Ejemplares de la ganadería de Montealto, de excelente presentación, con mucho cuajo y por edad casi toros. El cuarto fue el que hizo mejor pelea en el caballo de picar, los restantes no quisieron ir por derecho. Segundo, tercero y quinto fueron aprovechables en el tercio final cuando se le hicieron las cosas bien y los novilleros se pusieron en el sitio.
Gonzalo Capdevila: Palmas y Silencio tras aviso.
Cristian González: Silencio tras aviso y Silencio.
Emilio García Torres: Ovación con saludos tras petición y aviso y Silencio tras aviso.
Incidencias
Como cada tarde, sonó el Himno de España al finalizar el paseíllo.
Comentario
Encierro muy serio de Montealto para la cuarta del Alfarero de Oro. En general a la novillada le faltó una mayor dosis de entrega y de clase. El cuarto empujó con celo y codicia en varas pero el resto salieron sueltos y pelearon con la cara alta. Segundo, tercero y quinto destacaron del sexteto en el tercio final, cuando los novilleros le dejaron la muleta puesta se desplazaron hasta el final. El cuarto duró poco, se vino pronto abajo. Los tres, Gonzalo Capdevila, Cristian González y Emilio García Torres tuvieron entrega y buena actitud, unas veces con más aciertos y otras con más fallos, delante de unos antagonistas que eran auténticos toros.
Gonzalo Capdevila
1º ‘Hondero’, n.º 24. A portagayola se fue Gonzalo Capdevila para recibir al primero de la tarde. Traseros cayeron los puyazos de Francisco Romero, saliendo suelto del segundo encuentro el de Montealto. Con transmisión el novillo en la faena de muleta de Gonzalo Capdevila pero embistiendo con brusquedad y aspereza y con más genio que bravura. Firme con él, Capdevila que logró los mejores momentos del trasteo con la mano derecha, en una gran tanda, ligada y reunida, mediada la labor. Faena de exposición del espada portuense, que lo finiquitó jugándose la cornada, de pinchazo y estocada contraria. Palmas.
4º ‘Tabernero’, n.º 16. Larga cambiada de rodillas para recibir al cuarto de la tarde de Gonzalo Capdevila. Buen comportamiento, codicioso, del toro en el peto, derribando al picador en la primera de las varas. Bravo y encastado el novillo de Montealto. Con varios pases cambiados por la espalda empezó la faena Gonzalo Capdevila, que prosiguió toreando de rodillas en redondo. El astado de la vacada madrileña se desplazó tras el engaño con más celo que los anteriores, si bien terminó el viaje por arriba. Muletazos largos y mandones de Capdevila, poderosos que calaron en el tendido. A raíz de una caída, de la que tardó en levantarse se vino algo abajo el burel, aunque Gonzalo continuó con la seguridad mostrada anteriormente. Lo mató de pinchazo, estocada delantera y con travesía y descabello. Silencio tras aviso.
Cristian González
2º ‘Melenitas’, n.º 30. No hace buena pelea en varas, saliendo suelto del segundo puyazo y defendiéndose. Meritoria actuación de Cristian González con este burel de Montealto, que nunca se entregó y al que le faltó clase. El gran valor de la faena del novillero de Salamanca fue la firmeza y el dejarle la pañosa siempre puesta por delante y tragarle al astado. Mejores fueron las tandas que ejecutó con la mano derecha. Concluyó con unas manoletinas. El más que posible premio para Cristian González se esfumó con el mal uso de la espada. Silencio tras aviso.
5º ‘Venturoso’, n.º 23. Tampoco quiso quedarse en el caballo de picar el quinto de la función, que cabeceó y echó la cara arriba. Voluntarioso Cristian González con su antagonista, que no rompió hacia delante. En algunas ocasiones, cuando le dejó la muleta por delante consiguió ligar los muletazos y que la serie trascendiera más al tendido pero en general el trasteo no alcanzó cotas estimables por la condición del novillo. Estocada tendida. Silencio.
Emilio García Torres
3º ‘Cucharrero’, n.º 58. El tercero echó la cara arriba y protestó en el peto, marchándose de huida en ambos puyazos. Dos buenos pares colocaron tanto David Adalid como Alberto Serrano. Grata impresión la que ha causado en Villaseca el novillero Emilio García Torres, que pese a haber toreado muy poco. Muy firme, tranquilo, sereno y con seguridad el espada madrileño que le dejó la muleta por delante al ejemplar de Montealto, que se movió pero que tampoco estuvo sobrado de entrega ni de clase. Sin dudas y con la mente despejada Emilio García Torres, que tenía la oreja cortada pero la deficiente colocación del estoque el golpe de verduguillo dejó en una ovación con saludos tras petición y aviso.
6º ‘Patoso’, n.º 68. No se picó bien, muy bajo, al sexto novillo del festejo. Este astado fue el más deslucido del conjunto, embistiendo más descompuesto y con menos clase que otros de los lidiados. Porfió con él, Emilio García Torres, que cuando acertó a correrle la mano con temple, echándosela adelante con la mano izquierda firmó la mejor tanda de la faena. Después hubo mucha voluntad y disposición pero poco más. Falló con los aceros. Silencio tras aviso.
Crónica: Carmen de la Mata
Foto: Sebastián Alcázar

