La personalidad de Ruiz de Velasco destaca en Villaseca
El novillero fue el primero en puntuar en el Alfarero de Oro
Ficha
Plaza de toros de Villaseca de la Sagra (Toledo). Primera novillada del Alfarero de Oro. Media entrada. Astados de la ganadería de Ana Romero, de muy buena presentación. El primero fue noble y con clase. Segundo y tercero se vinieron arriba en el tercio final, embistiendo con ritmo tras los engaños. El cuarto dijo poco y el quinto también sacó buen fondo, de bravura y entrega. El sexto fue el peor del sexteto, saliendo de los muletazos con la cara muy alta y sin emplearse en el trapo rojo.
Jesús Romero: Silencio y Silencio tras aviso.
Sergio Rollón: Saludos tras petición y Ovación con saludos.
Ruiz de Velasco: Oreja y Palmas tras aviso.
Incidencias
Al terminar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del transportista de la plaza. Seguidamente, sonaron los acordes del Himno de España.
Comentario
Seria y con cuajo la novillada de Ana Romero con la que comenzó hoy el Alfarero de Oro de Villaseca de la Sagra. Encierro interesante, que tuvo animales nobles y con clase y otros más deslucidos y desrazados, como el sexto. Primero, segundo, tercero y quinto dieron opciones de lucimiento a los espadas, con la virtud además de ir a más y mejor durante las respectivas faenas de muleta. La única oreja de la novillada la cortó Ruiz de Velasco del tercero de la suelta tras una actuación de mucha prestancia, torería y personalidad que remató con una estocada en los rubios. También pudo haber tocado pelo Sergio Rollón de haber estado más acertado con los aceros. Tanto en el segundo como en el quinto dejó entrever un concepto del toreo clásico y una importante evolución y crecimiento que no pasó desapercibida para el entendido público de Villaseca. Jesús Romero sorteó el peor lote de la tarde, mostrando eso sí buenas maneras con el noble y enclasado primero.
Jesús Romero
1º ‘Huertano’, n.º 45. Templado saludo por verónicas de Jesús Romero al primero de la tarde. Después del paso por el caballo, ejecutó un quite por chicuelinas con el compás abierto, Sergio Rollón. Buena lidia de Marco Galán. Faena en la que Jesús Romero expresó su buen concepto, su naturalidad y clasicismo, destacando las tandas con la mano derecha. Por el izquierdo el novillo de Ana Romero, de buena condición, obediencia, fijeza y ritmo en la embestida, fue más exigente y reponía. Volteó al espada de Alcalá de Henares en dos ocasiones, la primera durante la faena de muleta y la segunda al entrar a matar. Tras pasaportarlo de pinchazo y estocada baja, pasó a la enfermería. Silencio.
4º ‘Huertano’, n.º 39. Protestó mucho en el peto el que hizo cuarto de la tarde. Quite por delantales de Jesús Romero, que afortunadamente no resultó herido en las volteretas sufridas por el primero. Apretó y cortó en banderillas el astado de Ana Romero. Menos clase y menos recorrido tuvo el burel de la divisa gaditana, con el que sobrelió por naturales Jesús Romero. Con la cara alta y con sosería se desplazó tras el trapo rojo ‘Huertano’, con el que Jesús Romero pudo expresarse sobre todo manejando la mano izquierda pero con poca conexión con los tendidos. Buena estocada, dos descabellos y finalmente se echó el novillo. Silencio tras aviso.
Sergio Rollón
2º ‘Marqueso’, n.º 41. Empaque y prestancia tuvieron las verónicas de recibo al segundo de Sergio Rollón. No hizo buena pelea en el peto el de Ana Romero, cara alta y cabeceando. El animal puso en aprietos a los banderilleros, echando la cara arriba en el segundo tercio. Faena importante al natural de Rollón, que cuajó tres series de altura, notables, en las que corrió la mano con temple, despacio, que condujo con pulso hasta el final la embestida del burel de Ana Romero. Por el derecho, hubo menos acople y menos ajuste del novillero de Burgohondo. Concluyó su labor con unos ayudados llenos de torería. Tenía la oreja en la mano, posiblemente, pero la colocación caída de la espada dejó su balance en saludos tras petición.
5º ‘Marinero’, n.º 23. No rompió a embestir en el capote de Sergio Rollón el quinto de la función. No se entregó el animal en el caballo de picar. Jesús García destacó con los rehiletes. Todo lo bueno que hizo con la muleta Rollón, que fue bastante, sobre todo al natural, lo emborronó posteriormente con la espada. La labor del novillero abulense tuvo entidad, importancia, ya que siempre estuvo muy bien colocado e hizo las cosas con verdad y asentado. Nuevamente, brilló a la hora de manejar la mano izquierda. El burel de Ana Romero sacó nobleza y clase por ese lado izquierdo. Como queda dicho marró con los aceros Sergio Rollón, saludando la ovación del respetable.
Ruiz de Velasco
3º ‘Cortinero’, n.º 15. El tercero cogió de manera muy fea con el capote a Ruiz de Velasco, que después continuó con la lidia. No empujó de verdad en varas el astado del hierro gaditano. Se desmonteró después de brillar con los palitroques, José Manuel Más. A mejor y a más el cornúpeta de Ana Romero en la faena de muleta de Ruiz de Velasco, que rompió definitivamente en dos tandas sensacionales de naturales, largos, templados, toreando muy de verdad y encajado. Autenticidad y pureza en la trazo del muletazo de Ruiz de Velasco, que abrochó las series de forma variada, siempre con torería y sabor. La guinda del pastel fue una serie de naturales a pies junto citando de frente justo antes de coger la espada de acero. Sello clásico y personalidad en Ruiz de Velasco. Estocada arriba. Oreja.
6º ‘Huerfanito’, n.º 35. No se definió en la embestida de salida el sexto de la novillada. Del recibo de Ruiz de Velasco destacar la media de remate. Con ayudados por alto ha iniciado el trasteo Ruiz de Velasco al ejemplar de Ana Romero. El cornúpeta ha sido el más deslucido y con mayores complicaciones del festejo. Más exigente, sin regalar nada el utrero de la vacada gaditana. Muy dispuesto y con mucha entrega Ruiz de Velasco, que hilvanó un quehacer que rayó a gran altura, sobre todo por naturales. Muy despacio y sin concesiones a la galería el novillero, que le puso todo lo que no llevaba dentro el animal, que salía del envite con la cara alta y desentendiéndose. Fueron necesarios tres viajes con el estoque de acero para finiquitar al astado. Palmas tras aviso.
Crónica: Carmen de la Mata
Foto: Sebastián Alcázar

