Los tres novilleros dejan su sello en Sevilla
Ignacio Garibay, que reaparecía, dio una vuelta al ruedo
Ficha
Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Feria de San Miguel. Novillada picada. Dos tercios de entrada. Utreros de la ganadería de Garcigrande.
Olga Casado: Silencio y Ovación tras aviso.
Ignacio Garibay: Vuelta al ruedo y Silencio.
Manuel Domínguez, que debuta con picadores: Ovación tras petición y Silencio.
Comentario
La Feria de San Miguel 2026 arrancó con una novillada de Garcigrande en la que destacó el mexicano Ignacio Garibay, que demostró su buen concepto del toreo; al igual que Manuel Domínguez, que dejó una buena impresión en su debut con picadores. Olga Casado mostró también su personalidad ante el lote más desigual.
Los tres novilleros hacían su presentación en la Maestranza, el sevillano Domínguez también sumaba su debut con picadores.
Olga Casado
El primer novillo de la tarde tuvo nobleza, pero sin fuerza alguna. Muy soso el de Garcigrande. Olga Casado dejó varias verónicas con gusto, para luego cuajar un quite por saltilleras. Con la muleta aprovechó el buen pitón derecho del animal, pero apenas tenía recorrido el de Garcigrande. Trató Olga de construir el trasteo, corriendo la mano con limpieza y buen trazo. Se vino abajo el animal. Estocada. Silencio.
En el cuarto Casado se las vio con un Garcigrande que fue de más a menos durante su lidia. Volvió a templar al novillo con el capote. Faena en los medios, donde lo mejor llegó por el derecho, series con empaque, pulso y personalidad. La pena fue que el animal se desfondó y no pudo tomar vuelo la faena.
Ignacio Garibay
Ignacio Garibay, en su regreso a los ruedos, sorprendió desde que tomó el capote. Gran recibo capotero. Cuajó una serie de verónicas con mucho gusto, muy despacio, templando las embestidas. Hubo torería también en el inicio de muleta. Los trincherazos tuvieron sabor. Pero cuando remataba aquella primera serie, el novillo lo sorprendió y lo volteó de manera aparatosa. Garibay se levantó y volvió a ponerse delante sin concesiones. La faena tomó vuelo. El de Garcigrande tuvo nobleza y clase, y el mexicano aprovechó esas virtudes para torear largo y profundo. Naturales muy despacios, profundos, a ralentí. Final por luquesinas. Se le fue la mano con la espada, cayó baja. Tras una leve petición, dio una vuelta al ruedo.
Ante el quinto, Garibay se estrelló con un novillo sin fondo, que condicionó la faena de muleta. El mexicano volvió a dejar muestras de torería con el capote y, ya con la muleta, trató de sacar partido a las limitadas embestidas de su oponente. Los mejores momentos llegaron al natural, por donde el mexicano volvió a mostrar la calidad y sensibilidad. Sin opciones de que la faena tomara mayor vuelo, abrevió. Buena estocada. Silencio.
Manuel Domínguez
Manuel Domínguez debutaba con picadores en la Real Maestranza con. ‘Hebreo’, un novillo que salió abanto y tuvo recorrido, aunque tendió a desplazarse a media altura. Buena impresión de Domínguez, tiene buena técnica y dibujó buenas series por el derecho. Lo mejor llegó con el izquierdo, donde enjaretó varias series al natural. Naturales de buen trazo, echándole la muleta con suavidad. Buena impresión dejó el de Mairena.
El sexto cerró plaza y resultó un novillo deslucido y de escasas opciones. Manuel Domínguez puso voluntad y firmeza ante un animal que apenas colaboró, tratando en todo momento de imprimir torería a su labor. El novillero buscó las vueltas a su oponente por ambos pitones y dejó algunos detalles de buen gusto, especialmente al natural, donde volvieron a apreciarse la suavidad y el buen concepto mostrados durante su debut con picadores. Sin embargo, la condición del novillo impidió que la faena terminara de romper. No estuvo acertado con la espada.

