Morante, historia del toreo
El torero de La Puebla del Río ha cuajado una actuación para el recuerdo en Sevilla
Ficha
Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Sexto festejo de abono. Quinta corrida de toros. Lleno de ‘no hay billetes’. Ejemplares de la ganadería de Álvaro Núñez, con nobleza y clase pero con el motor y la raza justa.
Morante de la Puebla: Silencio y Dos vueltas al ruedo tras petición.
Juan Ortega: Ovación tras petición y Silencio.
Víctor Hernández: Oreja tras aviso y Ovación con saludos.
Incidencias
Morante de la Puebla es sacado a hombros por la multitud por la puerta principal tras intentar sacarlo por la Puerta del Príncipe y no ser posible.
Comentario
Tarde que pasará a los anales de la historia y de la tauromaquia la de Morante de la Puebla hoy en Sevilla. Es muy difícil describir con palabras lo realizado por el genio cigarrero ante el cuarto de la tarde, que ha sido una lidia completa en los tres tercios, protagonizados por Morante. Inspiración, sentimiento, torería, profundidad…, estampas únicas que retrotraían la mente a otras épocas del toreo. Dio dos vueltas al ruedo pedidas por unanimidad por el fallo con la espada. Juan Ortega cuajó una labor importante con el segundo de la función, sobre todo con la mano derecha, ya que por el izquierdo se ceñía bastante al cuerpo del toreo. La colocación de la espada le impidió tocar pelo. Magnífica impresión la causada por Víctor Hernández en su presentación como matador de toros en Sevilla. Pureza, verdad y clasicismo, toreo auténtico que caló entre la afición. Cortó una oreja de peso al tercero.
Morante de la Puebla
Primero
1º ‘Nenito’, nº 39. Gran recibo por verónicas de Morante de la Puebla al primer toro de la corrida. El astado es noble aunque le falta transmisión. Extraordinaria quite por chicuelinas de Juan Ortega, toreando muy despacio. En banderillas, apuntó querencia hacia las tablas. El animal llegó con poca raza a la muleta de Morante, que le enjaretó algún natural suelto de bella factura pero con rapidez entró a matar, comenzó su labor ya el estoque de acero. Estocada algo contraria. Silencio.
Cuarto
4º ‘Colchonero’, nº 54. Excelente saludo, primero por largas y después por verónicas sublimes, de Morante de la Puebla al cuarto, llegando a sonar la música. Suavidad extrema a la hora de enganchar al toro y magnífico embroque. Quite por tijerillas de Morante tras el primer puyazo. Morante puso banderillas al ejemplar de Álvaro Núñez, clavando tres extraordinarios pares de rehiletes, el segundo de ellos al quiebro y el tercero sentado en una silla. De la misma guisa, inició el trasteo, sentando en la silla con ayudados por alto. Encajado, asentado en los riñones, con pureza lo toreó el diestro cigarrero, con la plaza convertida en un manicomio. El animal tenía calidad pero estaba escaso de motor y de empuje. Derechazos y naturales de cartel de toros, los que enjaretó Morante. Muleta plana, conducida con pulso y prestancia. Faena llena de torería, de sabor añejo, fundamentada en los más grandes toreros de la historia, como es ya el matador cigarrero. Pinchazo y media estocada arriba y dos descabellos. Al final, se echó el toro. Dos vueltas al ruedo pedidas por el público tras petición de oreja.
Juan Ortega
Segundo
2º ‘Campiñero’, nº 19. A portagayola se marchó Juan Ortega para saludar al segundo de la suelta. Posteriormente, evidenció poca fijeza en las telas, hasta que embistió con clase, sobre todo por el derecho al percal de Ortega, que lo meció con lentitud a la verónica. Gran media para abrochar el recibo. Quietud de plantas de Víctor Hernández en el reglamentario quite por gaoneras, pasándose los pitones del astado de Álvaro Núñez muy cerca. Con cadencia y ritmo se movió en la primera tanda de derechazos el burel, ligándolo y templándolo Juan Ortega. Faena basada en la mano derecha, puesto que por el izquierdo el cornúpeta se venía muy vencido, tanto que le propinó un susto al diestro de Triana al pasarlo por ahí. Por fortuna, sin consecuencias. Temple, naturalidad y hondura en los muletazos de Juan Ortega, que llegaron a la afición sevillana. Estocada caída. Ovación tras petición.
Quinto
5º ‘Barredor’, nº 73. Arrebatado saludo a la verónica de Juan Ortega al quinto de la función. Salió sin suelto, sin emplearse y sin fijeza el astado del peto, dónde no se le pegó nada. Quite por saltilleras de Víctor Hernández. Inicio de faena con unos toreros ayudados por alto por parte del diestro trianero, con el ejemplar de Álvaro Núñez echando la cara arriba. Toro sin fondo de casta y de clase, que tiraba un derrote al trapo rojo al final del viaje. Lo intentó Juan Ortega pero el lucimiento fue imposible. Estocada levemente desprendida. Silencio.
Víctor Hernández
Tercero
3º ‘Agua clara’, nº 82. Emocionante recibo por caleserinas de Víctor Hernández al tercero, rematadas con una larga cambiada de rodillas en el centro del ruedo, con los pitones rozándole la chaquetilla. Lo dejó crudo en el caballo de picar el diestro madrileño. Buena lidia de Marcos Prieto y meritorios pares de banderillas de Yelco Álvarez y Diego Valladar. Soberbio inicio de faena por estatuarios de Víctor Hernández, lleno de valor y firmeza. Mucha clase y calidad del toro pero con el motor de la raza justo. Por ambos pitones cuajó Víctor Hernández series rotundas, redondas, de muletazos profundos y de mucho temple. Con verdad y con pureza, desde el cite hasta soltar al toro atrás de la cadera, así toreó el torero de Los Santos de la Humosa al primero de su lote. Excelente tanda de naturales, de uno en uno y de frente, la postrera. Espadazo desprendido. Oreja tras aviso.
Sexto
6º ‘Trampero’, nº 28. El sexto se movió más en el capote que los toros anteriores aunque quizá con menos calidad. Muy buena lidia de Yelco Álvarez y grandes pares de banderillas los colocados por Marcos Prieto, que se desmonteró. Brindó faena Víctor Hernández a Morante de la Puebla. Muy apagado el burel, con poca raza y transmisión. Por encima de la condición de su enemigo Hernández, que logró los mejores pasajes de su quehacer con la mano zurda, muy asentado, encajado, con una verdad absoluta, Dando el pecho, muy bien colocado siempre, en una faena de gran interés. Estocada en lo alto. Ovación con saludos.
Galería de fotos
Crónica: Carmen de la Mata

