Puerta grande en Cortegana para la terna al completo
David de Miranda, profeta en su tierra, se lleva la tarde con tres orejas. Urdiales y Zulueta por encima de sus antagonistas, se llevan dos orejas cada uno en el esportón
Ficha
Plaza de toros de Cortegana (Huelva). Corrida de toros de Feria. Lleno. Ejemplares de la ganaderías de Villamarta (1º y 6º), Castillejo de Huebra (2º y 4º) y Murube (3º y 5º).
Diego Urdiales: Silencio tras leve petición y Dos orejas.
David de Miranda: Oreja y Dos orejas tras aviso.
Javier Zulueta: Saludos desde el tercio tras aviso y Dos orejas.
Cuadrillas
Buenas labor de las cuadrillas en general. Destacó El Víctor en banderillas en el primero de la tarde, Cándido Ruiz y Julio López con el segundo, Fernando Pereira en el quinto del festejo y Curro Javier y Juan Antonio Maguilla con sendos pares al sexto. Se desmonteró Manuel Reyes tras banderillear al tercero de la tarde.
Incidencias
Se guardó un minuto de silencio en memoria del padre de Blanca Romero, originario de Cortegana, recientemente fallecido.
Sonó el himno nacional tras el paseíllo.
Palco: Presidió el festejo D. José Enrique Borrallo, asistido en sus labores por D. Juan León como asesor artístico y por D. Alejandro Pelayo como asesor veterinario. Delegado de la Autoridad: D. Jorge Bermúdez Valiente.
El festejo estuvo amenizado por la Banda de Música Villa de Nerva.
Comentario
Pese a la tarde calurosa en la serrana localidad onubense, la plaza se ha llenado en una tarde en la que el ganado no terminó de romper, a expensas de ser de distintos hierros. Los tres espadas estuvieron muy por encima de las condiciones de sus antagonistas, teniendo que tirar de oficio en sus respectivas intervenciones.
Diego Urdiales
Diego Urdiales se presentó en Cortegana con un lote deslucido consiguiendo pasajes de mucha prestancia en sus intervenciones dejando ese regusto de toreo puro. Embestida sosa del primero de la tarde que brindó a su compañero David de Miranda, sin nada que destacar ya que se rajó pronto y quiso más que pudo. Finiquitó con estocada baja y recibió silencio tras leve petición. En su segundo en suerte, al que recibió por esmeradas verónicas de mucha torería, Urdiales dibujó una faena al que obediente en los toques, colocó bien la cara pero se le acabó la gasolina pronto y ya en las tablas, el riojano, le sacó al natural lo poco que le quedaba. Fulminó con estocada de libro hasta la empuñadura que le valió las dos orejas de su contrario.
David de Miranda
Por su parte, David de Miranda, consolidó una vez más el magnífico momento que atraviesa y la afición de su tierra así lo vivió. El de Trigueros exprimió al primero de su lote que resultó ser un espejismo a pesar de ofrecer buena condición. Echó la persiana y se rajó en la segunda tanda de muletazos y De Miranda terminó con el poco fondo que tenía con una estocada entera que le valió la primera oreja de la tarde. Con su último antagonista, explosivo de salida, marcó de capa un buen recibo por verónicas y delantales muy lucidos. Siguió calentando el cotarro cuando al salir del peto de Rafa Carbonell, realizó un quite en el centro del platillo con el capote a la espalda y con la quietud que le caracteriza que levantó al tendido. Ya con la muleta y rodillas a tierra, inició de manera vibrante una faena al morlaco que pareció tener más recorrido y mostró gran fijeza. Cortó las dos orejas de este toro con una estocada arriba tras pinchar.
Javier Zulueta
Con aroma a escuela sevillana debutó Javier Zulueta que llegó con ganas de triunfar y dejar su impronta en esta coqueta plaza. Recibió al primero de su lote con decisión y una elegancia indiscutible, dos chicuelinas seguidas por verónicas de auténtica torería. Compuesta la figura, toreó sin toro. Tuvo que ponerlo todo él ante otro que se rajó a expensas de una cuidada faena que fue destacada por el pitón izquierdo cuyos naturales acariciaban la débil embestida de su contario. Perdió los trofeos por pinchar en dos ocasiones. Saludó desde el tercio. Ya en el último de la tarde, al que fulminó con una estocada en el hoyo de las agujas que le valió las dos orejas, Zulueta se entregó desde el primer momento recibiéndolo con una larga cambiada con solo una rodilla en tierra y a la que le siguieron un ramillete de verónicas muy lúcidas rematadas con media en el centro del platillo. En línea recta y a toques suaves para intentar acoplarse a la embestida desagradable de su enemigo, que arremetía rebrincado y soltando la cara. Esforzado el sevillano ante este sexto brusco y basto de Villamarta.
Por tanto, tres hombres en figura, con el oficio sabido para poder tirar de él en una tarde donde los toros ofrecieron poco juego.
Crónica: Rocío Molina Pineda
Foto: Pepe Plaza

