Miura vuelve a lidiar en Huelva después de 50 años
Entre recuerdos, responsabilidad y confianza en la corrida reseñada, Antonio Miura repasa la actualidad de una ganadería convertida en símbolo de la casta brava
Hay fechas que trascienden el calendario. Para la casa Miura, volver a anunciarse en Huelva supone reencontrarse con una plaza profundamente ligada a la historia de la ganadería. Medio siglo después, la emblemática divisa regresará al coso onubense, una noticia que Antonio Miura recibe con la serenidad de quien conoce el peso de la tradición, pero también con la ilusión intacta. El ganadero reconoce que se trata de una cita especialmente emotiva. «Hace cincuenta años que no lidiábamos en Huelva. Son muchos años y es inevitable recordar aquella época», comenta mientras rememora las temporadas en las que su padre acudía con regularidad a la capital onubense, coincidiendo con la etapa en la que la plaza estaba gestionada por Balañá y con Miguel Báez «Litri» como gran referente de la afición local.
Aquellos recuerdos permanecen muy vivos. «Mi padre aún vivía y estuvimos dos o tres años seguidos. Siempre guardamos un recuerdo magnífico de Huelva; tanto de la plaza como de la hospitalidad que recibíamos. Fueron días muy agradables que permanecen en la memoria.»
Antonio Miura descarta cualquier interpretación sobre la prolongada ausencia de la ganadería en el coso onubense. Explica que nunca obedeció a desavenencias ni a decisiones relacionadas con la plaza. «No hubo ningún castigo ni motivo especial. Mi padre tenía la costumbre de lidiar en Sevilla y, después de la Feria de Abril, no era muy partidario de volver a anunciar corridas en Andalucía. Era una manera de entender la temporada, nada más.»
Cita con entusiasmo
Ahora, cinco décadas después, el regreso se afronta con entusiasmo, aunque sin perder de vista la enorme responsabilidad que siempre acompaña a una corrida de Miura. «Vamos con muchísima ilusión. Creemos que llevamos una corrida que puede gustar a la afición de Huelva. Después, el comportamiento del toro es el que manda, pero nuestro deseo es que, cuando termine la tarde, los toros hayan contribuido al triunfo del espectáculo y el público salga satisfecho.»
Encierro variado
El ganadero describe el encierro reseñado como una corrida variada y muy representativa del hierro sevillano. «Es una corrida bonita, con diversidad de capas, desde castaños hasta cárdenos y negros. Al aficionado también le agrada esa variedad. Nosotros la vemos bien hecha, seria, con sus caras y con el trapío que entendemos adecuado para una plaza como Huelva.»
Fiel al estilo que siempre ha caracterizado a la Casa Miura, Antonio, evita entrar en genealogías o árboles genealógicos de los animales. «Nosotros no acostumbramos a hablar de padres o madres de los toros. Hay quien lo hace y me parece perfectamente respetable, pero en nuestra casa siempre hemos mantenido otra forma de entender estas cuestiones.»
Viaje a Huelva
Entre las particularidades logísticas del festejo figura el traslado de un séptimo toro hasta Huelva. Lejos de tratarse de un sobrero al uso, Antonio Miura aclara que responde únicamente a una medida preventiva. «La corrida viajará el día anterior, como hacemos en Sevilla. Por tranquilidad embarcamos siete toros; si surgiera cualquier incidencia durante el transporte no habría que improvisar al día siguiente. Una vez que llegan todos al destino, uno regresa a la finca. No tiene la consideración de sobrero.»
Durante la conversación también surge uno de los debates más habituales cuando se habla de la legendaria ganadería: el concepto de los llamados «especialistas en Miura».
El criador sonríe antes de responder. «Eso de especialistas es una expresión bastante moderna. Antes los toreros mataban de todo y nadie utilizaba ese término. Es cierto que hay profesionales que conocen mejor nuestra ganadería porque la han lidiado más veces, pero yo prefiero hablar de toreros con experiencia frente a nuestros toros antes que de especialistas.»
Cartel
Respecto al cartel anunciado para Huelva, destaca especialmente la capacidad de los matadores para afrontar una lidia exigente. «El toro de Miura nunca pone las cosas fáciles. Por eso es importante que quienes se enfrenten a él sean toreros capaces de interpretar la lidia en toda su dimensión. La experiencia siempre ayuda cuando delante hay un toro con estas características.»
También dedica unas palabras al joven Alejandro Conquero, que debutará con la divisa. «Ojalá tenga suerte. No sería la primera vez que un debutante triunfa con nuestros toros. Ha ocurrido en otras ocasiones y sería una magnífica noticia que pudiera cortar las orejas y comenzar una etapa importante.»
Punto de inflexión
El ganadero reconoce que, históricamente, los triunfos frente a los toros de Zahariche han supuesto un punto de inflexión para numerosos diestros. «Cuando un torero triunfa con Miura, inevitablemente vuelve a situarse en el foco de la afición. Después ya depende de él mantener ese nivel, pero es verdad que nuestra ganadería ha servido muchas veces para relanzar carreras.»
Otras corridas de la temporada
Con la temporada ya avanzada, Antonio Miura repasa el intenso calendario que aún resta por delante. Tras Huelva llegarán compromisos tradicionales como Sanlúcar, -VIII Corrida de Toros Magallánica, el domingo 16 agosto– además de nuevas citas en Mallorca y diferentes festejos en plazas como Albacete, donde Miura volverá a estar presente tanto en festejos de rejones como en un concurso de ganaderías.
A pesar del peso de la historia y de la exigencia que acompaña siempre a su hierro, Antonio Miura transmite serenidad y confianza. No hace promesas imposibles ni busca titulares grandilocuentes. Su mayor deseo es tan sencillo como profundo: «Esperamos que llevéis buen bajío y que el público disfrute de una gran tarde de toros.» Porque, cincuenta años después, el regreso de Miura a Huelva no solo recupera una página de la historia taurina; también devuelve a la afición el reencuentro con una de las divisas más legendarias y respetadas del campo bravo español.

