Justo Algaba, premiado por el Capítulo de la FTL en Albacete
La entidad ha otorgado su galardón en el año 2026 al afamado sastre de toreros
El Capítulo de la Fundación Toro de Lidia en Albacete ha acordado conceder por unanimidad su Premio 2026 a Justo Algaba, figura de referencia en la sastrería taurina y uno de los grandes artesanos que, desde su oficio, ha contribuido a dignificar y engrandecer la tauromaquia.
Puesta en valor de una trayectoria
Este reconocimiento pone en valor una trayectoria marcada por la constancia, el talento y el respeto a una tradición que trasciende lo meramente estético. A lo largo de décadas, Justo Algaba ha sabido convertir el traje de luces en una expresión artística única, acompañando con su trabajo a numerosas figuras del toreo y dejando una huella inconfundible en la historia reciente de la tauromaquia.
Estrecho vínculo con Albacete
Albacetense de origen y de sentimiento, siempre ha mantenido un estrecho vínculo con su tierra, mostrando una permanente disposición a colaborar y a respaldar iniciativas vinculadas al mundo del toro, entre ellas las promovidas por el propio Capítulo. Esa cercanía, unida a su dimensión profesional, refuerza el sentido de este galardón.
Tras conocer la concesión del premio, Justo Algaba ha expresado su emoción y gratitud, destacando con humildad que no se considera merecedor de tal distinción, palabras que contrastan con el reconocimiento unánime del Capítulo.
Referente
El Premio del Capítulo de la Fundación Toro de Lidia en Albacete alcanza con esta su quinta edición, consolidándose como un referente en el reconocimiento a quienes defienden y promueven la tauromaquia desde distintos ámbitos. En su primera edición fue concedido, a título póstumo, al maestro Dámaso González; en la segunda, al periodista Javier Ruiz; en la tercera, a Santi Cabañero, presidente de la Diputación Provincial de Albacete; y en la cuarta, al equipo de retransmisiones taurinas de Castilla-La Mancha Media.
Con la elección de Justo Algaba, el Capítulo reafirma su compromiso con la defensa de la tauromaquia como manifestación cultural, reconociendo en su figura no solo a un maestro de la sastrería, sino a un custodio silencioso de la esencia y la estética del toreo.

