Histórica tarde de toros en Villanueva del Arzobispo
Salieron a hombros Diego Ventura, Andrés Roca Rey y David de Miranda
Ficha
Plaza de toros de Villanueva del Arzobispo (Jaén). Feria de septiembre. Lleno en los tendidos. Toros de María Guiomar Cortés de Moura (1º y 4º) y Victoriano del Río. Bien presentados y de juego variado en general.
Diego Ventura. Palmas y Dos orejas y rabo.
Roca Rey. Oreja y Dos orejas.
David de Miranda. Oreja y Oreja con petición de la segunda.
Diego Ventura
Abrió plaza un buen ejemplar de María Guiomar Cortés de Moura, de nombre ‘Mejicano’, con el que Diego Ventura armó un auténtico alboroto en Villanueva del Arzobispo. Paró al toro con ‘Guadalquivir’, fijándolo y encelándolo de una manera magistral. Después, sobre ‘Oro Negro’, colocó a la batida dos banderillas en todo lo alto, no sin antes dar tres vueltas al ruedo con el toro totalmente cosido a la grupa del equino, en una acción de gran emoción. Con ‘Lío’ siguió el espectáculo, colocando dos banderillas más al quiebro y demostrando una gran elasticidad del equino. Cerró la faena sobre ‘Brillante’, con tres banderillas cortas al violín y dos rosas. El reiterado fallo con el rejón de muerte dejó sin triunfo a Diego Ventura. Ovación.
Todo un huracán fue Diego Ventura en el cuarto del festejo. Otro buen toro de Cortés de Moura que permitió a Ventura realizar otra obra cumbre de esta temporada. A lomos de ‘Trianero’ lo fijó y le colocó dos rejones de castigo. Después montó a ‘Quirico’, con el que lo llevó prendido a la grupa en dos vueltas completas al ruedo y clavó tres banderillas a la batida. La elasticidad y las cercanías llegaron sobre ‘Quitasueños’, con unos quiebros inverosímiles. Posteriormente sacó a ‘Bronce’ para quitarle el cabezal y colocar un palo en todo lo alto, poniendo al público en pie. Tres banderillas cortas al violín sobre ‘Guadiana’ pusieron el broche de oro a una mágica actuación. Rejón en todo lo alto, fulminante. Dos orejas y rabo.
Andrés Roca Rey
Actuación de autoridad y mando de Roca Rey al segundo de la tarde, primero de Victoriano del Río, que resultó ser un toro muy noble, pero al que le faltó transmisión. Roca Rey quedó inédito con el capote y lo dejó todo para la muleta. Faena de ajuste y cercanías casi desde el inicio. Hubo mando, temple y ligazón, principalmente en el toreo en redondo, con tandas de mucha profundidad y rotundidad. Con la izquierda también dejó pasajes notables. Abrochó la faena entre los pitones, con un gran arrimón que caló con fuerza en los tendidos. Pinchazo y estocada. Oreja.
El quinto de la tarde, de nuevo de la divisa madrileña de Victoriano del Río, salió con brío de chiqueros y Roca Rey lo paró con soltura a la verónica y ajustadas chicuelinas, que remató con el capote a una mano. El de Victoriano fue un buen toro, con un excelente pitón derecho, al que el diestro peruano le formó un auténtico lío. Mucha rotundidad, firmeza de plantas y temple. Actuación maciza, de figura del toreo. Tandas de mano baja y profundidad, con la ligazón por bandera. Después acortó las distancias y toreó al natural, llegando momentos de bella factura. Finalizó con unas luquecinas de gran ajuste. Gran estocada. Dos orejas.
David de Miranda
El tercero de la tarde, también de Victoriano del Río, fue más deslucido; le faltó entrega y raza. David de Miranda estuvo por encima, realizando una faena de poderío y firmeza. Encontró los mejores momentos de la obra en las cercanías, dejándoselo llegar a los muslos. Estocada entera. Oreja.
Cerró plaza otro toro de Victoriano del Río, que fue de menos a más. Inédito quedó con el capote David de Miranda, que fue a por todas con la muleta. Rodillas en tierra, por ayudados por alto y con mucho riesgo, comenzó la faena, haciendo entrar al público desde el principio en la misma. El de Trigueros puso al público en pie en una obra explosiva de mando, firmeza y capacidad. Importancia tuvieron las tandas en redondo, con mucha ligazón y ajuste, exponiendo una barbaridad. Pisó los terrenos del toro con una serenidad pasmosa, dejándoselo llegar hasta la misma barriga. Impactó al respetable, que saltó como un resorte de sus asientos, emocionado por el toreo grande de David de Miranda. Cerró la obra por manoletinas. Pinchazo y estocada entera. Oreja con petición de la segunda.
Foto: Prensa David de Miranda

