Oliva Soto, lección de compás y pureza en San Fernando
Gran actuación del diestro de Camas en la localidad gaditana
El matador de toros sevillano Alfonso Oliva Soto ha firmado una de las actuaciones más artísticas y profundas de la jornada taurina celebrada este sábado en la Plaza de Toros de San Fernando. En una tarde de máxima expectación, planteada en homenaje al maestro Ruiz Miguel y a beneficio del Hogar Nazareno, el diestro de Camas rozó el triunfo de clamor tras esculpir pasajes de un temple descomunal y una estética exquisita que pusieron en pie a los tendidos gaditanos. Pese a que un inoportuno pinchazo previo a la estocada enfrió la concesión de los máximos trofeos, Oliva Soto paseó una oreja de un peso clamoroso. Además dejó sobre el albero la impronta inconfundible del toreo de culto.
Capote
El idilio de Oliva Soto con la afición de la Isla comenzó desde el mismo saludo capotero, lanceando a la verónica con las manos bajas, durmiéndose en los lances con un temple y una prestancia estética soberbios que abrieron los caminos de la tarde.
Muleta
Lo mejor llegó en el tercio de muleta, que arrancó de manera volcánica y artística a partes iguales. Pegado a las tablas, sobre la rodilla en el albero para pasarse al animal muy cerca y sacarlo hacia los medios con un empaque desbordante. Instrumentó tandas compactas sobre el pitón derecho. Pero al natural la faena alcanzó dimensiones excelsas. Oliva Soto toreó con el alma, ralentizando la embestida del de Los Recitales. Se permitió el lujo de mirar a los entregados tendidos en un alarde de torería, duende y sentido del arte.
Espada
Tras un pinchazo que precedió a la estocada definitiva, paseó una oreja de enorme clamor. Con ello demostró que su concepto clásico y puro sigue cotizando al alza.

