Tomás González y Julio Norte brillan en Santisteban del Puerto

Tomás González y Julio Norte brillan en Santisteban del Puerto

Tomás González y Julio Norte brillan en Santisteban del Puerto

Ambos novilleros pasearon dos orejas en el cierre de las Fiestas de Pascuamayo

Ficha

Plaza de toros de Santisteban del Puerto (Jaén). Cuarto y último festejo de las Fiestas de Pascuamayo. Novillada picada. Más de media entrada. Astados de la ganadería de Los Ronceles, nobles en conjunto pero con la fuerza y la raza justas. El lote de menos opciones lo sorteó Martín Morilla.

Manuel Martín Morilla: Saludos y Saludos.

Tomás González: Oreja y Oreja.

Julio Norte, que sustituía a Mario Vilau: Dos orejas y Ovación.

Incidencias

Al finalizar el paseíllo, sonó el Himno de España.

El banderillero Juan José Lara ‘Perucha’ recibió un reconocimiento antes de la salida del primero de la tarde.

Comentario

Entretenida novillada la que ha abrochado este domingo las Fiestas de Pascuamayo de la localidad jienense de Santisteban del Puerto. El encierro de Los Ronceles sacó nobleza y son en el tercio final pero también evidenciaron limitación de fuerzas y de raza.

Martín Morilla no pudo puntuar debido a que sorteó el lote de menos posibilidades de lucimiento y porque además pinchó en una ocasión en ambos turnos.

Tomás González mostró una franca y clara evolución en su toreo, haciendo las cosas con más relajo y temple que en anteriores oportunidades. Estuvo certero con el acero y cortó un trofeo de cada ejemplar al que se enfrentó.

Por su parte, Julio Norte prosiguió en Santisteban del Puerto su racha de triunfos. Cuajó una soberbia actuación, redonda, demostrando que tiene el toreo en la cabeza y que le fluye con claridad. El único lunar los dos pinchazos previos al definitivo espadazo al sexto, que le impidieron conquistar las dos orejas.

Julio Norte

El tercero de la tarde embistió con buen son y calidad al capote de Julio Norte de salida. El novillero de Salamanca lo templó y lo acarició con la muleta, llevándolo siempre muy embebido en el engaño y aliviándolo un poco al final dada la falta de fuerza del animal. Entrega y buena actitud de Julio Norte, que cuando se paró el burel se metió entre los pitones y le extrajo todo lo que llevaba dentro al de Los Ronceles. Estocada algo desprendida. Dos orejas.

A buen seguro que del sexto también hubiera obtenido dos orejas Julio Norte si la rúbrica de la espada hubiera estado acertada. Muy asentado y encajado lo toreó al novillo por verónica de inicio, rematando el saludo con una gran media. En este caso, los mejores pasajes de la faena del diestro salmantino llegaron al natural. Por ahí llegaron muletazos largos y profundos, de pusieron a todo el mundo de acuerdo y a la plaza en pie. Se montó encima Julio Norte cuando el ejemplar de Los Ronceles se apagó. Se encuentra como pez en el agua pisando ese terrenos, donde los pies queman. Dos pinchazos y media estocada. Ovación.

Tomás González

Bien toreó a la verónica en el recibo al segundo, Tomás González. Después lo condujo al caballo de picar galleando por chicuelinas. El novillo fue noble pero no terminaba de salirse del muletazo. Trazo rotundo y reunido el de Tomás González, que siempre quiso hacer las cosas despacio y muy de verdad. La labor con la franela mantuvo en todo momento un tono alto, alcanzando el cénit con las luquesinas y las manoletinas de cierra. Más de medio espadazo en buen sitio. Oreja.

Variado saludo con el percal al quinto de Tomás González, con verónicas y templadas chicuelinas. Se lució con las banderillas ‘Perucha’, que saludó una ovación del público. Importante faena del novillero turolense, que dejó entrever un concepto clásico y puro del toreo, así como ya se apuntó con anterioridad un importante crecimiento como torero. Personalidad y gusto en las formas toreras de Tomás González. Estocada algo perpendicular. Oreja.

Martín Morilla

El primero de la tarde salió muy suelto del capote de Martín Morilla, sin emplearse en ningún momento y marcando querencia a los chiqueros. El joven torero sevillano mostró ganas, disposición y su buena expresión con los chismes en la mano pero poco más pudo hacer dada la condición del animal de la vacada jienense. Las tandas con la derecha resultaron con mayor reunión y prestancia. Pinchazo y estocada. Ovación.

El cuarto tampoco se prestó para que Martín Morilla pudiera lucirse con el capote de salida. Por el izquierdo, fue imposible, echando la cara arriba y protestando siempre. A la labor del novillero de Morón de la Frontera le faltó emoción y transmisión, la misma que no poseía el cornúpeta de Los Ronceles. Disposición y entrega de Morilla, que dejó ganas de volverlo a ver a los buenos aficionados con mejor material. Ovación.

Crónica y foto: Carmen de la Mata

 

Chicuelinas y Tafalleras
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