Entrevista con el diestro Alejandro Conquero
“Sueño con que un Miura me deje expresar el toreo que llevo dentro”
La Merced espera al torero de Huelva en una tarde que puede cambiar el rumbo de su carrera. Ante los legendarios toros de Miura, Alejandro Conquero afronta el compromiso más trascendental de su vida profesional con la serenidad de quien conoce el precio del sacrificio y la esperanza intacta de quien aún cree que el destino también se escribe delante de un toro.
Dicen los viejos aficionados que hay días en los que un torero deja de contar el tiempo y empieza a medirlo en latidos. Alejandro Conquero vive precisamente en esa frontera. Apenas restan unos días para que el paseíllo del 31 de julio lo devuelva al albero de La Merced, la plaza donde soñó siendo niño y a la que regresará, ya como matador de toros, para enfrentarse por primera vez al hierro más legendario de la cabaña brava: Miura.
Es la cita que todo lo contiene. La responsabilidad de anunciarse en casa, el orgullo de hacerlo delante de su gente, el respeto que impone una divisa con más de siglo y medio de historia y la ilusión de saber que una tarde puede alterar para siempre el rumbo de una carrera.
Nervios y esperanza
Conquero no lo esconde. Reconoce que vive instalado en esa mezcla de nervios y esperanza que acompaña a los compromisos importantes. «Es una tarde muy distinta a todas las demás. Volver a Huelva después de la alternativa ya supone una emoción enorme, pero hacerlo con Miura añade una responsabilidad muy especial. Son días en los que uno sueña mucho… y también duerme poco.»
La presencia de la televisión
Como si el desafío no fuera suficiente, la corrida contará con la retransmisión en directo de Canal Sur Televisión. Lejos de aumentar la presión, el espada onubense contempla las cámaras como una oportunidad. «Todo lo que ocurra quedará ahí. Si un toro permite hacer el toreo que uno siente, habrá mucha gente que podrá verlo. Para un torero que necesita abrirse camino es un escaparate extraordinario.»
Miura
La conversación deriva inevitablemente hacia esa vieja leyenda del hierro sevillano que tantas carreras ha cambiado. Porque Miura no sólo ha escrito páginas gloriosas de la Tauromaquia; también ha servido de trampolín para toreros que encontraron en sus toros la ocasión que nadie más quiso concederles. Conquero conoce perfectamente esa historia. «Hay ejemplos muy claros. Manuel Escribano es uno de ellos. Una corrida cambió completamente su trayectoria. Ojalá ésta también pueda ser la tarde que me permita mostrar la clase de torero que soy y volver a abrir puertas.»
No hubo dudas cuando recibió la llamada del empresario. Ni cálculos. Ni esperas. «Fue un sí inmediato. Era Huelva y era una oportunidad que no podía dejar pasar. Todos los encastes pueden ofrecer ese toro con el que un torero sueña. Mi ilusión es encontrar un Miura que me permita sentir el toreo de verdad, aunque sólo sean quince o veinte muletazos. A veces una faena no se mide por la cantidad, sino por la autenticidad.»
Debut como matador de toros con Miura
Aunque será su estreno como matador frente a una corrida completa de Miura, rechaza cualquier idea de improvisación. Su trayectoria ha estado marcada precisamente por asumir retos poco habituales para un torero joven. «He toreado corridas de Cuadri, de Prieto de la Cal y, siendo novillero, también me enfrenté a ganaderías como Saltillo, Palha, Victorino Martín o Miura. Siempre he entendido que un torero debe estar preparado para cualquier tipo de toro.»
Recuerda también que su único encuentro con sangre de Miura llegó durante su etapa novilleril, en una novillada celebrada en la localidad francesa de Carcassonne. Aquella experiencia quedó grabada en la memoria, aunque ahora el compromiso alcance una dimensión completamente distinta.
El triunfo
Alejandro Conquero habla del triunfo sin ansiedad, pero con la lógica ambición del profesional que sabe lo que está en juego. «Todos soñamos con abrir la Puerta Grande, pero intento no condicionarme pensando en el resultado. Lo importante será salir de la plaza con la tranquilidad de haber entregado todo cuanto llevo dentro.»
Desde que se hizo oficial el cartel, la preparación ha adquirido un ritmo diferente. El invierno, reconoce, no fue sencillo, pero la proximidad de la fecha movilizó la solidaridad de muchos ganaderos. «Gracias a varios amigos he podido realizar seis u ocho tentaderos muy importantes. Además, el entrenamiento físico ha sido distinto porque el toro de Miura exige unas condiciones muy específicas. Llego con buenas sensaciones.»
Ilusión e inquietud
Cuando se le pregunta qué le ilusiona y qué le inquieta de esta corrida, responde con la sinceridad de quien no necesita disfrazar la realidad. «Lo que más me anima es haber visto toros de Miura con calidad. Eso alimenta cualquier sueño porque el toreo que me gusta es el que emociona de verdad. Lo que más respeto me produce es la falta de experiencia con este tipo de corrida y las particularidades que tiene el comportamiento del toro de Miura. Pero esas diferencias sólo pueden afrontarse con verdad, preparación y entrega.»
Serenidad y tranquilidad
Mientras habla, resulta imposible no advertir la serenidad con la que afronta el compromiso. No hay gestos de falsa épica ni discursos grandilocuentes. Sólo la convicción de quien ha aprendido que el toreo se sostiene sobre el sacrificio cotidiano y la paciencia. Y, sobre todo, sobre el calor de una afición. «Huelva siempre me ha demostrado un cariño enorme. Incluso durante los años en los que no aparecía en los carteles, he sentido el apoyo de la gente. Ahora noto la ilusión con la que esperan esta tarde y eso, para un torero de la tierra, vale muchísimo.»
Quizá por eso el próximo 31 de julio no sólo se anuncie una corrida de toros. También comparecerán los sueños de un muchacho -Alejandro Conquero- que un día cruzó la puerta de La Merced con una taleguilla bajo el brazo imaginando un futuro que parecía lejano. Ahora ese futuro ya tiene fecha, plaza y divisa. Sólo falta que el destino, vestido de negro zaíno, quiera embestir.

