Obra cumbre de Morante de la Puebla en Albacete
El torero cigarrero le cortó las dos orejas al cuarto y salió a hombros. Se jugó un encierro de alta nota de Domingo Hernández
Ficha
Plaza de toros de Albacete. Feria de la Virgen de los Llanos. Tercera corrida de toros. Lleno de ‘no hay billetes’. Astados de la ganadería de Domingo Hernández, de buenas hechuras y armónicos. En cuanto a juego el conjunto fue excelente, sobresaliendo del mismo 2º y 6º, con más clase y calidad. El 4º fue un animal complejo y nada fácil que rompió a embestir gracias a la exposición y entrega de su matador. El resto también fueron manejables.
Morante de la Puebla: Ovación con saludos y Dos orejas tras aviso.
Paco Ureña: Ovación tras aviso y Oreja con fuerte petición de la segunda tras aviso.
Borja Jiménez: Vuelta al ruedo tras petición y aviso y Oreja tras aviso.
Comentario
Corrida para el recuerdo la de este sábado en Albacete, propiciada por un encierro magnífico de Domingo Hernández, con varios astados nobles, con calidad y clase, y por la entrega de una terna de matadores que llegó a la Feria de la ciudad manchega a dejar claro el momento que viven. El cénit de la tarde fue la grandísima actuación de Morante de la Puebla ante el cuarto, que fue un burel con dificultades, nada fácil de entender y que solamente un torero con una capacidad, unos conocimientos y una sabiduría magistral como Morante puede cuajar. Tragó y expuso el de La Puebla del Río, que le cortó dos orejas unánimes, rotundas, de Albacete y de cualquier otra plaza. Paco Ureña tuvo en su espada el haber salido también en hombros. El diestro murciano. Firmó dos faenas presididas por la entrega y la verdad, la hondura y el desgarro incluso, que llegaron mucho a los tendidos. Cortó una oreja con fuerte petición de otra en el quinto. Por su parte, Borja Jiménez también completó una actuación notable con ambos toros. Dio una vuelta al ruedo tras petición en el tercero tras un quehacer de una gran firmeza y paladeó la nobleza y clase del sexto, desde el mismo saludo a la verónica. Paseó un trofeo del postrer ejemplar de Domingo Hernández
Morante de la Puebla
El primero de la tarde embistió humillado y con codicia al capote de Morante, también con motor y transmisión. Dos puyazos recibió el toro por parte de Ángel Rivas. El ejemplar de la divisa de Salamanca sacó nobleza y cierto ritmo en la embestida en la faena de muleta de Morante. El diestro sevillano lo cuajó por ambos pitones en una labor sobre todo templada y de gran belleza, además de tener una buena dosis de exposición. Muy despacio toreó Morante, asentado, reunido y pasándose muy cerca a su enemigo. Fue alternando los pitones, logrando pasajes de lucimiento. Pinchazo y medio espadazo desprendido. Ovación con saludos.
No rompió el cuarto toro de la tarde en el percal de Morante, además de que se metió por dentro. El burel de Domingo Hernández fue complejo, difícil, al que había que exponerle y tragarle una barbaridad. Faena de cocción lenta de Morante, paciente, de grandes conocimiento, técnica depurada y sobre todo mucha exposición y verdad. Una locura la plaza de Albacete, a la que volvió del revés, en tandas de muletazos con la derecha y con la izquierda muy profundos, toreando siempre con la panza de la franela, sin aliviarse para nada ni aliviar a su enemigo. En más de una ocasión, el astado le embistió por dentro, queriendo coger con el pitón de dentro. Obra para el recuerdo de Morante en Albacete, de las que entran en la historia de un coso taurino y que marca la diferencia de los quiénes son figuras del toreo y por qué. Estoconazo en los rubios. Dos orejas con mucha fuerza.
Paco Ureña
Gran saludo capotero con lances a pies juntos de mucho ajuste y verdad de Paco Ureña al segundo de la suelta. Buen toro este de Domingo Hernández, con celo, con codicia, con entrega, fijeza y nobleza. El único defecto que tuvo fue salir algo desentendido de cada muletazo. Paco Ureña disfrutó de estas virtudes de su antagonista, consiguiendo serie muy rotundas, por la entrega, la profundidad y la pureza con la que instrumentó los muletazos. Ligazón y ceñimiento en la obra del diestro murciano. Terminó el trasteo con unas manoletinas. Dos pinchazos, pinchazo hondo y descabello. Ovación tras aviso.
El quinto de la corrida se desplazó con motor y fuelle tras el capote de Paco Ureña. Gran quite por gaoneras de Ureña después del paso por el peto, en el que el toro no se empleó en demasía. Buena lidia de José Alberto Aponte ‘Candelas’. En el centro del ruedo toreando de rodillas inició la faena el torero de Lorca. Trasteo de mucha intensidad, muy auténtico y de mucha verdad con un burel que tuvo más movilidad y transmisión que entrega y clase. Le expuso también bastante Ureña, sobre todo por el lado izquierdo, por dónde el de Domingo Hernández fue más exigente y costoso. Mano baja y ligazón por el derecho. Espadazo al encuentro. Oreja con fuerte petición de la segunda.
Borja Jiménez
A portagayola se fue Borja Jiménez para recibir al que hizo tercero, siendo casi arrollado. Posteriormente, le enjaretó un buen ramillete de delantales en el saludo. Buena lidia de Vicente Varela y grandes pares de banderillas colocó Juan Carlos Rey. El animal tuvo buena condición, noble y con transmisión aunque tenía la raza y la casta justa. Al terminar la faena de Borja Jiménez, el burel se aburrió y salía con la cara alta. El torero sevillano firmó un quehacer importante, por la firmeza y la entrega que puso sobre el tapete. Muy de verdad en todo momento el espada de Espartinas. Estocada entera bien colocada. Vuelta al ruedo tras petición y aviso.
Soberbio recibo a la verónica de Borja Jiménez al sexto, que hizo las cosas con mucha clase y humillado. Muy despacio lo toreó el matador sevillano. Quite por chicuelinas de Borja Jiménez, que quiso rematar con una tafallera pero que no quiso el animal. Con muletazos por bajo inició el trasteo Borja Jiménez frente a un gran toro del hierro salmantino. Abandonado por momentos, toreando con media muleta en la arena, con una entrega absoluta para crear una obra de arte. Sensacional Borja Jiménez y extraordinario ejemplar de Domingo Hernández, noble y con mucha calidad aunque al final de la labor muleteril del diestro de Espartinas se aburrió un poco al terminar el viaje pero la faena fue larga. Estocada comprometida, cuadrando al cornúpeta en el centro del ruedo. Oreja.
Crónica: Carmen de la Mata

