Rojas Ramírez, triunfador en La Línea de la Concepción
Se celebró en la localidad gaditana la segunda semifinal del Ciclo de las Escuelas Taurinas de Andalucía
Ficha
Plaza de toros de El Arenal. La Línea de la Concepción – (Cádiz). XXXII Ciclo sin picadores retransmitido por Canal Sur TV. ‘Segunda Semifinal’. Entrada: Media entrada en tarde agradable. Se lidiaron siete erales de la ganadería de Bucaré. Serios, con volumen, cuajo, fortaleza, dureza y muchas complicaciones. Un encierro que puso a prueba los conocimientos, la capacidad y la firmeza de los alumnos.
MANUEL LUQUE «EL EXQUISITO», E. T. Campuzano; Oreja.
PEDRO DE LA HERMONA, E. T. Guadalajara; Palmas tras dos avisos.
MANUEL TRONCOSO, E. T. Utrera; Oreja tras aviso.
BLAS MÁRQUEZ, E. T. Linares; Oreja.
ROJAS RAMÍREZ, E. T. Ronda; Dos orejas tras aviso.
JUAN MANUEL VIRUEZ, E. T. Ubrique; Ovación tras aviso.
PABLO GALVÁN, E. T. San Fernando; Ovación tras petición.
Incidencias
Amenizó el festejo la Banda Municipal de La Línea de la Concepción dirigida por D. Roberto Gómez y Dña. María Solano.
Presidió la novillada D. Martín Vivas, asesorado por D. Jacinto Cano, perteneciente a la U.P.T.E. (Unión de Presidentes de Plazas de Toros de España).
Comentario
El Exquisito
Abrió plaza Manuel Luque “Exquisito”, alumno de la Escuela Taurina del maestro Tomás Campuzano de Triana, ante “Boticario”. El joven recibió al eral con gusto, aunque pronto quedó patente la falta de celo y la marcada distracción de un animal deslucido y carente de transmisión. Luque, sin embargo, fue construyendo poco a poco una faena de interés, creciendo a medida que avanzaba la misma. El tramo final adquirió especial relevancia por su temple y contenido, con pasajes de notable belleza por ambos pitones. Su labor fue premiada con una oreja.
Pedro de la Hermosa
En segundo lugar actuó Pedro de la Hermosa, de la Escuela Taurina de Guadalajara, frente a “Noticiero”. Dejó buenas pinceladas con el capote y mostró una notable voluntad, además de exponer en el tercio de banderillas. Su oponente, sin embargo, no se lo puso fácil y terminó convirtiendo la faena en una lucha constante contra las dificultades. El guadalajareño se encontró literalmente con un muro, pero tiró de raza, oficio y entrega para sobreponerse a las adversidades. Los aceros, especialmente el descabello, terminaron por emborronar su actuación. Escuchó palmas tras dos avisos.
Manuel Troncoso
Manuel Troncoso, representante de la Escuela Taurina de Utrera, se las vio en tercer lugar con “Náutico”. El sevillano dejó lances sentidos, de mano baja y ganando terreno, rematados con una buena media en los medios. Con la muleta protagonizó una faena de transmisión, basada en buenas tandas por ambos pitones y en un toreo especialmente estimable por el derecho. Troncoso dejó la muleta muerta delante, embarcando la embestida y conduciéndola hacia atrás con clasicismo y buen concepto. La espada le privó de un premio mayor y todo quedó en una oreja tras aviso.
Blas Márquez
El cuarto lugar fue para Blas Márquez, de la Escuela Taurina de Linares, que recibió al cuarto, “Trigueño”, con lances de compás y buen aire. El jiennense desarrolló una faena interesante, elegante y vertical, poniendo estética y personalidad en cada muletazo. Supo abrochar las tandas con buenos pases de pecho ante un animal manejable, aunque de juego limitado. La espada dejó el premio en una oreja.
Rojas Ramírez
La tarde tuvo en Cayetano Rojas Ramírez, de la Escuela Taurina de Ronda, a su triunfador absoluto. El rondeño cortó dos orejas tras aviso al quinto de la tarde, “Chancero”, y terminó saliendo a hombros por la Puerta Grande. Rojas se gustó de capa y construyó después una faena de menos a más, muy templada, colocando con precisión la muleta y logrando imprimir ritmo a las embestidas del mejor novillo del festejo, aunque tampoco fuese un ejemplar sobrado de virtudes. El rondeño se sintió delante de un animal largo y de embestida despaciosa, al que supo conducir con toques y alturas de gran sutileza. En plena faena sufrió una fuerte voltereta que, afortunadamente, no pasó a mayores. Su capacidad para recomponerse y continuar terminó de redondear una actuación que le convirtió en el gran triunfador de la tarde.
Juan Manuel Viruez
En sexto lugar saltó al ruedo “De Villano”, un novillo que hizo honor a su nombre y que puso las cosas verdaderamente difíciles a Juan Manuel Viruez, alumno de la Escuela Taurina de Ubrique. El gaditano lo recibió con sabor capotero y protagonizó un variado tercio de banderillas, en el que el eral volvió a dejar patente su dureza. Viruez tiró entonces de raza, conocimiento de los terrenos, capacidad y firmeza. Frente a un animal áspero, complicado y sin regalar prácticamente un solo pase -que además pareció presentar algunas dificultades de visión- , el joven no se dejó ganar la batalla y construyó una faena cimentada en la ilusión y el valor además de la firmeza. Fue ovacionado tras aviso, después de haberlo dado absolutamente todo.
Pablo Galván
Cerró el festejo Pablo Galván, de la Escuela Taurina de San Fernando, ante “Inventos”, otro ejemplar de enorme dificultad. El gaditano se la jugó de salida en una larga cambiada en el tercio que estuvo a punto de costarle un serio percance, pues el novillo se arrancó con rectitud y sin obedecer los vuelos del capote. A partir de ahí, Galván lo intentó todo y dejó constancia de un toreo bonito, reposado y con buenas maneras. Sin embargo, conforme avanzaba la lidia, las dificultades del animal fueron creciendo hasta convertir la faena en una auténtica prueba de resistencia. El de San Fernando no volvió la cara y terminó escuchando ovación tras petición de oreja.
Cuadrillas
La dureza del festejo también alcanzó a los hombres de plata. Hasta tres banderilleros tuvieron que ser atendidos en la enfermería, en una tarde en la que los subalternos rayaron a gran altura y demostraron, una vez más, el enorme compañerismo que caracteriza a esta profesión. Hubo intercambio de papeles, auxilio constante y disposición absoluta para sacar adelante el festejo. Montoya, Ernesto Lorenzo, Jesús Álvarez, Jesús Nieto y Joaquín Agudo merecen una mención especial por su entrega y profesionalidad. Todos dieron un paso al frente cuando más falta hacía.
La cruz de la tarde llegó con Curro García, que no pudo continuar en la lidia tras sufrir un fuerte traumatismo en el costado y el hombro derechos. Jesús Álvarez, por su parte, hizo honor a aquello de tirar de raza y continuó después de recibir un fuerte pitonazo en el cuádriceps derecho. También Jesús Nieto sufrió un fuerte porrazo en la rodilla izquierda, tras ser aplastado contra las tablas del burladero. Los hombres de plata estuvieron, sencillamente, como el preciado mineral que da nombre a su oficio: plata de ley.
Foto: Pedro Sánchez

